Hospital de Iquitos: ocho años de retrasos, sobrecostos y pérdida de bienestar social

(Imagen: https://www.hospitaliquitos.gob.pe/)

Han transcurrido más de ocho años desde que se dio inicio a la construcción y equipamiento del nuevo Hospital Iquitos; pero si quisiéramos ser más estrictos, podríamos considerar más de diez años desde la fecha en la que se aprobó la viabilidad del proyecto en mención.

En estos últimos ocho años el proyecto pasó de costar S/192 millones a S/484 millones; es decir, se incrementó en S/292 millones, lo que representa un 152% más; en otras palabras: MUCHO MÁS DEL DOBLE. De esos S/484 millones, a la fecha, ya se han ejecutado S/422 millones y aún no hay una fecha certera en la que se vaya a concluir la obra.

Casi han pasado tres gestiones del Gobierno Regional: durante la gestión del 2015 al 2018, el costo de la obra se incrementó en S/43 millones (pasó de S/192 millones a S/235 millones); en la gestión de 2019 a 2022 el costo se incrementó en S/157 millones (pasando de S/235 millones a S/392 millones); y en lo que va de la gestión 2023-2026, el costo se ha incrementado en S/92 millones (de S/392 millones a S/484 millones): ante todos estos incrementos surgen preguntas ¿por qué aumentó tanto el costo?, y, realmente ¿qué cambió?

Ese sobrecosto monetario se habría generado por diversas razones, pero, no es lo único que debería preocuparnos; a ello se debería sumar algo mucho más importante: la pérdida de bienestar social por no contar con el Nuevo Hospital Iquitos “César Garayar García” durante ocho años y que se podría descomponer en: (i) resultados sanitarios no alcanzados (mortalidad y morbilidad evitables), medidos en DALY (años de vida ajustados por discapacidad), y (ii) protección financiera y tiempos de acceso (gastos de bolsillo, tiempo de espera), que afectan el consumo y la productividad de los hogares. Esa pérdida de bienestar social es algo tediosa de cuantificar, pero se pueden realizar estimaciones preliminares a través de ciertos métodos estadísticos, la cual podría incluso superar grandemente el costo de la inversión.

El nuevo hospital fue diseñado para 170 camas, diecinueve consultorios, tres quirófanos, UCI adulto y UCI neonatal, para una población beneficiaria estimada de 321 mil personas; su puesta en operación ya habría elevado la capacidad crítica respecto del hospital de contingencia; ya que, el hospital de contingencia presentaría riesgos en infraestructura y seguridad (deficiencias eléctricas, filtraciones y ambientes precarios), por lo que no sustituiría plenamente la calidad y continuidad de un hospital nuevo; esto tendría efectos en resultados de salud y costos para los hogares.

Ante ello, vale la pena hacer un recuento cronológico de los antecedentes y la situación actual:

1) Antecedentes y preinversión

El 21 de julio de 1945 se inauguró el Hospital Iquitos (ahora Hospital de Apoyo Iquitos) y en marzo de 2015 se aprobó la viabilidad del proyecto de construcción y equipamiento del nuevo hospital (CUI 2255793).

2) Formulación y contratación inicial (2016-2017)

Contrato original: Nº 014‑2016‑GRL‑GGR (4/3/2016) firmado con el Consorcio Salud Loreto por S/192 037 481 y 960 días calendario de plazo, estimando terminar en enero 2020: ya pasaron casi seis años desde que debería haberse concluido y aún nada.

Inicio de obra por contrata: octubre de 2017 (fase de ejecución bajo contratista).

Marco presupuestal 2019: A febrero de 2019 se comunicó un costo total de la inversión de S/235 388 043 para la infraestructura y equipamiento previsto (170 camas, diecinueve consultorios, tres salas de operaciones, UCI adulto y neonatal, etc.). En menos de año y medio, el costo total, ya se había incrementado en S/ 43,4 millones.

La diferencia entre el monto contractual del año 2016 (S/192 millones) y la inversión informada a inicios del año 2019 (S/235,4 millones) obedece a actualizaciones presupuestales y componentes de equipamiento e infraestructura comunicados por el sector: ¿expediente técnico deficiente?

3) Ejecución 2017-2022: avances, adicionales y ampliaciones

Avance físico a febrero de 2019: apenas 20,9% a menos de un año que debería terminarse, según visita presidencial y reporte de obra. Lo cual anticipaba que no se iban a cumplir los plazos.

Prestación Adicional Nº 02 (2021): S/2 516 538,46; incidencia del 1,31% del monto contractual; con acumulado de adicionales 1,35% (incluye el Adicional Nº 01 con 0,036%).

Ampliación de Plazo Nº 14 (2021): 135 días adicionales aprobados.

4) Resolución del contrato y controversias (2022)

Resolución de contrato: RGR Nº 64‑2022‑GRL‑GRI (18/03/2022) por incumplimientos; se dispone la terminación del contrato con el Consorcio Salud Loreto; lo que paralizó la obra y obligó a iniciar un proceso de administración directa. Esto habría generado un vacío legal y técnico que retrasó la continuidad. El expediente técnico habría estado incompleto y obsoleto; detectándose partidas no contempladas (aleros, puertas cortafuego, drywall), lo que habría obligado a reformular el expediente y tramitar adicionales. Lo cual habría traído consigo problemas de financiamiento y logística; debido a que la administración directa habría carecido de capacidad operativa para ejecutar una obra compleja, sumado a restricciones presupuestales y falta de equipos especializados.

Con todo ello, además, se presentaron medidas cautelares de arbitraje en marzo de 2022: donde se exhortaba a la entidad abstenerse de actos que alteren el statu quo hasta resolver la solicitud cautelar del Tribunal Arbitral.

5) Administración directa (2022-2023)

En julio de 2022 el Gobierno Regional de Loreto inicia ejecución del saldo de obra por administración directa para intentar destrabar el proyecto.

Para diciembre de 2023, se designa el comité de selección para licitar el saldo de obra (CUI 2255793) con R.G.G.R. Nº 1053‑2023‑GRL‑GGR del 26/12/2023.

6) Licitación del “Saldo de Obra” (Seace) y adjudicación (2023-2024)

Aunque se anunció la reactivación en 2023, la buena pro del saldo de obra recién se otorgó en febrero de 2024, y el reinicio ocurrió en mayo de 2024, lo que habría reducido el margen para cumplir plazos tan ambiciosos. Donde la convocatoria fue publicada el 29/12/2023 con un monto referencial de S/110,6 millones y la buena pro fue adjudicada el 15/2/2024 al Consorcio Salud Garayar por S/103 millones (Contrato Nº 013‑2024‑GRL‑GRI). Siendo la composición del consorcio: JVC Consultores y Ejecutores EIRL; Servicios y Construcciones Díaz EIRL; VIIVA Servicios Generales EIRL; Constructora Importadora JJJ ORBA EIRL.

7) Reinicio de trabajos y plazo contractual (2024)

Inicio efectivo: se reporta 2/5/2024 como fecha de inicio de ejecución en el Formato 12‑B (MEF).

Acto público de reinicio: 3/5/2024; el Gobierno Regional de Loreto comunica plazo de 450 días calendario para culminar obra, es decir para agosto de 2025.

8) Contratación de la supervisión (2024)

Supervisión del saldo de obra: Concurso CP‑SM‑8‑2024‑CSCO‑GRL‑1 por S/6,6 millones adjudicado al Consorcio Supervisor Iquitos.

9) Control concurrente y estado de avance (2025)

La Contraloría (30/06/2025) detectó retraso injustificado en infraestructura física (60,02%) y saldos pendientes >50-100% en partidas críticas (pisos vinílicos, contrazócalos, instalaciones sanitarias y eléctricas, sistema contraincendios, drenaje pluvial, malla a tierra, cableado de cobre, etc.), comprometiendo la culminación programada para 3/8/2025.

Equipamiento médico: al 23/4/2025, con S/36,8 millones desembolsados (acumulado a enero 2025), la Contraloría reporta inexistencia de documentación suficiente que sustente gestiones de adquisición y ausencia física de equipos en obra/almacenes.

Información de gestión: se comunicó avance financiero de 50,5% (mayo 2025) y monto actualizado ≈ S/104,6 millones por adicionales y actividades deducidas; se prevé 2-3 adicionales en trámite.

10) Plazos contractuales y proyección de uso

Fecha fin de contrato: Comunicaciones oficiales mencionan 28/5/2025 (por contrato 013‑2024‑GRL‑GRI) y 03/08/2025 (aclaración del GGR en reunión informativa).

Proyección de puesta en uso: la supervisión estima, condicionada a cierre de brechas y adicionales, marzo de 2026 para la entrada en operación (“marcha blanca”).

Como podrán observar, el proyecto ha transitado por tres grandes regímenes de ejecución (contrata, administración directa y saldo de obra bajo nueva licitación) y acumula adicionales, ampliaciones y observaciones de control que explican el desfase a 2026 para la puesta en servicio. Con ello se demostraría que no debió pedirse la transferencia de la ejecución de la obra, esta debió haber sido ejecutada directamente por el Minsa: ya que se anticipó que el Gobierno Regional de Loreto podría presentar limitaciones técnicas en la gestión de contratos complejos (equipamiento biomédico, infraestructura hospitalaria, etc.); asimismo, riesgo de sobrecostos y retrasos por falta de experiencia en proyectos de alta especialización; finalmente, posibles dificultades en la articulación con el Minsa para garantizar estándares y protocolos. Por lo tanto, dado el contexto actual, la prioridad debería ser el equipamiento oportuno y trazable, cierre técnico de partidas críticas y claridad contractual para asegurar entrega y operación eficiente.

En resumen, las causas del atraso podrían deberse a aspectos estructurales: expediente técnico deficiente, sobrecostos, falta de equipamiento; y de gobernanza: procesos tardíos y control insuficiente. Esto explicaría por qué los efusivos y quizás demagógicos anuncios de la posible fecha de culminación de la construcción y equipamiento del nuevo Hospital Iquitos hasta en cinco oportunidades: para agosto y noviembre 2022; julio, agosto y noviembre 2025 nunca se materializaron y al parecer aún existiría incertidumbre sobre la tan aclamada fecha de culminación de la obra.