Joven científica kukama de Iquitos, estudiante de la UNAP, es reconocida entre los cincuenta exploradores más destacados del mundo


(Foto: Archivo UNAP)

Una noticia que enorgullece a la región Loreto y al país entero: Avita Celeste Taricuarima Dreyfus, estudiante de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional de la Amazonía Peruana (UNAP) y miembro del pueblo originario kukama-kukamiria, ha sido seleccionada como parte del Explorers Club 50 (EC50) – Clase 2026, un reconocimiento internacional que destaca a cincuenta personas de todo el mundo que están transformando el planeta a través de la ciencia, la exploración y la conservación.

(Foto: Archivo UNAP)

Nacida en la comunidad kukama de Santo Tomás del río Nanay, Avita creció entre la naturaleza, los árboles, el río y los animales, forjando desde niña un vínculo profundo con su entorno. Sus abuelos, originarios de la comunidad kukama de Parinari del Marañón, migraron y se asentaron en Santo Tomás, territorio que mantiene una fuerte conexión ancestral con los ríos de la región. El pueblo kukama tiene una profunda relación con el río Marañón y el Amazonas, así como presencia en los ríos Ucayali y Huallaga, manteniendo un vínculo ancestral con la flora y fauna de toda la Amazonía.

(Foto: Archivo UNAP)

Aunque desde pequeña soñaba con ser bióloga, las limitaciones económicas la llevaron primero a estudiar la carrera técnica de Guía Oficial de Turismo en el Instituto de Educación Superior Tecnológico Público "El Milagro", donde aprendió inglés y trabajó arduamente hasta reunir los recursos necesarios para cumplir su anhelo. Finalmente, logró postular a la UNAP e ingresar a la Facultad de Ciencias Biológicas, dando inicio a un camino que hoy la coloca en el mapa científico internacional.

(Foto: Archivo UNAP)

Desde sus primeros años universitarios, Avita mostró un marcado interés por la investigación científica, participando como voluntaria en diversos proyectos. Lo aprendido en las aulas y en las prácticas de campo no lo guardaba para sí misma, sino que lo compartía con su pueblo, con las autoridades comunitarias, con las madres, los padres y los niños. Para ella, sus esfuerzos están orientados a cuidar la salud de su gente, mejorar su calidad de vida y preservar los conocimientos ancestrales, siempre respetando la flora y la fauna amazónica.

En 2024 se integró a un importante grupo científico que investiga la degradación de plásticos por bacterias presentes en aguas residuales de la ciudad de Iquitos, con la intención de encontrar microorganismos que tengan mayor actividad eliminando residuos sólidos que contaminan los ríos amazónicos. Este es el tema de su tesis para egresar como bióloga. Actualmente, como tesista del Laboratorio Uelib del Cirna–UNAP, Avita investiga la degradación de microplásticos por bacterias termófilas presentes en aguas calientes de Iquitos y otras ciudades de la Amazonía y la sierra del país, siguiendo el cauce de los ríos Ucayali y Marañón desde su nacimiento hasta la desembocadura. También ha participado en investigaciones sobre contaminación por parásitos en especies de peces amazónicos, entre otros proyectos.

El punto de inflexión en su carrera llegó cuando, trabajando como guía turística, conoció a la exploradora y bióloga peruana Rosa Vásquez Espinoza, quien forma parte del grupo científico de National Geographic. Al conocer sus investigaciones y su profunda vinculación con el pueblo kukama, así como su compromiso con la conservación de los recursos naturales y la preservación de los conocimientos ancestrales, Rosa la animó a postular al concurso internacional Explorers Club 50, que es una iniciativa global impulsada por The Explorers Club, una de las organizaciones de exploración científica más antiguas y prestigiosas del mundo, fundada en 1904 en Nueva York. Este programa anual reconoce a exploradores, científicos, conservacionistas y líderes del conocimiento que están redefiniendo lo que significa explorar en el siglo XXI. No se trata de un club social, sino de una plataforma internacional de visibilización y apoyo, creada para amplificar el trabajo de personas que generan impacto real en sus comunidades y ecosistemas. Avita postuló y, entre cientos de candidatos de todo el planeta evaluados por un riguroso jurado de especialistas y científicos, fue una de las cincuenta ganadoras. Este reconocimiento le brinda beneficios concretos como membresía en The Explorers Club, acceso a una red global de científicos y exploradores, mayor visibilidad mediática y académica para sus investigaciones, y mejores oportunidades de colaboración, financiamiento y participación en espacios internacionales de diálogo científico y ambiental. Para Avita, esta distinción representa una gran oportunidad para continuar su labor de investigación. Está especialmente preocupada por los pueblos originarios amazónicos vulnerables a la contaminación y al olvido de las autoridades. A futuro, planea investigar más a fondo la contaminación de los ríos por mercurio y cómo está afectando a la población, así como a la flora y fauna amazónica.

La joven científica expresa su profundo agradecimiento al biólogo Juan Carlos Castro, su principal mentor y científico loretano de renombre internacional, así como a la bióloga Rosa Vásquez Espinoza por el apoyo recibido. También agradece al biólogo Jorge Marapara, a todos los docentes, investigadores, compañeros y trabajadores administrativos que forman parte de su formación, a su familia y a los integrantes de su pueblo originario kukama. La historia de Avita Taricuarima demuestra que el conocimiento, cuando nace del territorio y se compromete con la vida, puede trascender fronteras y transformar realidades.